“El 18 de julio de 1860 no fue solo una fecha en el calendario astronómico; fue el día en el que el tiempo se detuvo sobre las tierras del Moncayo. Este libro que el lector tiene en sus manos no es únicamente la crónica de un fenómeno físico, sino el retrato de unos encuentros improbables: el de la sofisticada óptica europea con el polvo de los caminos de Aragón, entre tradición y modernidad, entre centro y periferia, entre precariedad y aspiración…” Así comienza el prólogo (a cargo de Rafael Bachiller) del libro ‘Bajo el sol eclipsado. Le Verrier y Novella. Moncayo Tarazona (18 de julio de 1860)’, que narra las ‘peripecias’, con sus diferencias, de dos expediciones científicas que se auparon a tierras de Tarazona y el Moncayo para presenciar y estudiar el gran eclipse solar total de esa época. Ágora charla con el autor de este trabajo, el turiasonense Miguel Ángel Santa Cecilia.
“El 18 de julio de 1860 no fue solo una fecha en el calendario astronómico; fue el día en el que el tiempo se detuvo sobre las tierras del Moncayo. Este libro que el lector tiene en sus manos no es únicamente la crónica de un fenómeno físico, sino el retrato de unos encuentros improbables: el de la sofisticada óptica europea con el polvo de los caminos de Aragón, entre tradición y modernidad, entre centro y periferia, entre precariedad y aspiración…” Así comienza el prólogo (a cargo de Rafael Bachiller) del libro ‘Bajo el sol eclipsado. Le Verrier y Novella. Moncayo Tarazona (18 de julio de 1860)’, que narra las ‘peripecias’, con sus diferencias, de dos expediciones científicas que se auparon a tierras de Tarazona y el Moncayo para presenciar y estudiar el gran eclipse solar total de esa época. Ágora charla con el autor de este trabajo, el turiasonense Miguel Ángel Santa Cecilia.